Sembrando Semillas de Cambio: Capacitar a las mujeres mediante el aprendizaje entre iguales
¿Qué significa para las mujeres una visita de intercambio de aprendizaje y qué papel desempeña en la capacitación de las mujeres para dar forma a las narrativas y soluciones del cambio climático? Descubre cómo la Red Muungano de Siaya ayuda a las mujeres no sólo a mejorar su agricultura y la gestión de los recursos naturales, sino también a participar en la elaboración de soluciones al cambio climático mediante intercambios de aprendizaje entre iguales.
Las visitas de intercambio de aprendizaje han desempeñado un papel importante a la hora de capacitar a las comunidades para que aprendan diversas técnicas prácticas que puedan reproducir en sus hogares. Para las mujeres, que a menudo soportan la carga de la producción de alimentos y el cuidado de la familia, ganar control sobre cómo cultivan significa ganar control sobre su futuro. Vuelven de estas visitas no sólo como agricultoras, sino como defensoras del clima dispuestas a dar forma a nuevas narrativas e inspirar el cambio. A medida que el cambio climático sigue afectando a los regímenes de precipitaciones, los sistemas alimentarios y la salud del suelo, las prácticas agroecológicas ofrecen soluciones reales, impulsadas por la comunidad, y cuando las mujeres lideran estas soluciones, toda la comunidad se beneficia, desde una mayor soberanía alimentaria hasta una defensa de base más sólida.
La Red Muungano de Siaya (SIMUN) comprende el poder de estas visitas. Por eso, en el marco de su proyecto Voces de las Mujeres en la Acción Climática del programa Voces para una Acción Climática Justa, han apoyado a 45 mujeres de base para que asistan a dos visitas de intercambio de aprendizaje en Nakuru y Kisumu. El objetivo era sencillo: ayudar a las mujeres a adquirir los conocimientos y las herramientas que necesitan para responder a la crisis climática en sus comunidades.

Durante estas visitas, las mujeres aprendieron sobre diferentes prácticas agroecológicas, incluidos los métodos agrícolas que trabajan con la naturaleza, no contra ella. También aprendieron sobre los bancos de semillas, que ayudan a conservar las semillas locales para futuras siembras, y sobre el valor de los conocimientos indígenas, que muchas comunidades han utilizado durante generaciones para hacer frente a los cambios del medio ambiente.
Estas lecciones prácticas están ayudando a las mujeres no sólo a mejorar su agricultura y la gestión de los recursos naturales, sino también a participar en la búsqueda de soluciones al cambio climático. Al aprender de los demás y ver lo que funciona, las mujeres vuelven a casa con nuevas ideas y el valor de actuar.
La visita de intercambio no consistió sólo en ver nuevas granjas, sino en cambiar de mentalidad. Las mujeres aprendieron que:
- No necesitas mucho terreno para cultivar alimentos; los huertos verticales ahorran espacio.
- Los residuos no son residuos: las botellas viejas, la ropa y las calabazas pueden reutilizarse en la agricultura.
- Los insumos ecológicos funcionan: los bioplaguicidas y fertilizantes caseros son más seguros y baratos.
- Cada semilla importa: almacenar y probar semillas locales fomenta la independencia alimentaria.
- Trabajar juntos refuerza el impacto: aprender en grupo lo hizo todo más fácil y emocionante.
Al final de la visita, cada mujer se comprometió personalmente a aplicar al menos una práctica en su comunidad. Muchas se marcharon decididas a crear bancos de semillas, introducir nuevos cultivos y formar a otras sobre lo que habían aprendido. El éxito de esta visita de intercambio demostró que el aprendizaje entre iguales funciona y, por tanto, SIMUN se compromete a seguir apoyando los foros locales de aprendizaje, permitiendo a las mujeres compartir conocimientos dentro de sus comunidades, facilitando más intercambios de aprendizaje para que las mujeres de base amplíen su exposición a las prácticas agroecológicas, supervisando cómo las mujeres ponen en práctica lo que han aprendido durante las visitas de intercambio para documentar historias de cambio e innovaciones, y construyendo una plataforma conjunta de defensa para defender políticas agrícolas sensibles al género que reflejen las realidades y los conocimientos autóctonos de las agricultoras en primera línea de la acción climática.
