Planificación de la adaptación al cambio climático para la resiliencia en Kisumu
En Kisumu, la lucha contra el cambio climático no se está librando en las salas de juntas, sino en los barrios, por las personas que viven su realidad cada día. A través de un proceso de planificación impulsado por la comunidad, los residentes unieron fuerzas con instituciones de investigación, agencias gubernamentales, la sociedad civil y socios para el desarrollo con el fin de trazar un camino compartido hacia la resiliencia.
Publicado el 11 de noviembre de 2025
La Universidad de Maseno aportó conocimientos de investigación, mientras que el Gobierno del Condado de Kisumu, a través de sus departamentos de Medio Ambiente, Cambio Climático, Agua y Recursos Naturales, y Tierra, Vivienda y Desarrollo Urbano, garantizó que las acciones de adaptación pudieran integrarse en las políticas y la práctica. Los socios de la sociedad civil, incluidos SUSWatch Kenia y la YWCA, ofrecieron apoyo técnico y de divulgación. En el centro de todo estaban los miembros de la comunidad, representados por la Federación de Pobladores Urbanos Pobres y Muungano wa Wanavijiji, que mantuvieron el proceso participativo y basado en las prioridades locales.
La planificación de la adaptación abarcó siete distritos dentro del cinturón de asentamientos informales de Kisumu: Nyalenda A, Nyalenda B, Kaloleni/Shaurimoyo, Kondele, Manyatta B, Railways y Central Kisumu. Utilizando el modelo Tujuane Tujengane, las comunidades participaron a nivel de hogar, grupo, unidad y distrito, con promotores de salud comunitarios y jefes de grupo que movilizaron la participación. En total, participaron 1.382 personas, con una fuerte representación de mujeres y jóvenes.

El proceso de planificación abordó seis temas prioritarios: salud, medios de vida, agricultura y seguridad alimentaria, gestión del agua y los residuos, uso del suelo e infraestructura, y cultura y conocimientos tradicionales. Este enfoque temático garantizó que las estrategias de adaptación respondieran directamente a las vulnerabilidades locales. La financiación y la movilización de recursos también surgieron como un enfoque clave, con estrategias que van desde las asignaciones presupuestarias del condado hasta el apoyo de los donantes y las asociaciones público-privadas.
El marco resultante proporciona una hoja de ruta para la acción, que describe los plazos, las responsabilidades y los mecanismos para el seguimiento y el intercambio de conocimientos. También hace hincapié en la ampliación de las iniciativas exitosas en otras zonas vulnerables.

La planificación de la adaptación de Kisumu es más que un ejercicio técnico; es un modelo para la acción. Al combinar el conocimiento local con el apoyo institucional, la ciudad está demostrando que la resiliencia climática se puede construir desde la base. Este viaje demuestra que cuando las comunidades lideran, con el apoyo de la investigación, las asociaciones y una gobernanza receptiva, un futuro sostenible no solo es posible, sino que ya está tomando forma.
