Firma por el cambio: los líderes y la comunidad se unen por la justicia climática

El 21 de enero de 2025, un poderoso movimiento por la justicia climática ocupó el centro del escenario en Lusaka. En un momento histórico, Su Alteza Real la Jefa Muwezwa I dio un paso al frente y su presencia llamó la atención. Con un trazo firme de la pluma, firmó un compromiso para defender la acción climática local. Este acto fue más que simbólico: fue un grito de guerra para que las comunidades, los líderes y los responsables políticos se unieran en la lucha contra el cambio climático.

El aire zumbaba de expectación cuando el Director del Ministerio de Economía Verde, Ephraim Shitima, y el Coordinador de País de PPHPZ, SDI-VCA, Nelson Ncube, hicieron lo propio. Sus firmas solidificaron el compromiso del gobierno y de la sociedad civil para garantizar que la financiación climática llegue a quienes más la necesitan. Uno a uno, los asistentes se fueron sumando, y cada firma era una declaración de apoyo inquebrantable a la justicia climática.

El presidente republicano de Zambia, Hakainde Hichilema, declaró desastre nacional la sequía de la temporada agrícola 2023-2024.que afecta a más de 6,6 millones de personas en todo el país. No se puede exagerar la urgencia de este compromiso.

Los fenómenos meteorológicos extremos, las sequías prolongadas y los cambios en los regímenes pluviales siguen amenazando los medios de subsistencia de innumerables comunidades, especialmente de las que ya están al margen. Pero ese día surgió un frente unido: líderes y ciudadanos se unieron para hacer frente a la crisis climática.

En el centro de este movimiento se encuentra el compromiso con la equidad. La financiación climática debe fluir hacia las bases, empoderando a las comunidades locales para que dirijan sus esfuerzos de resiliencia. La Subvención Next Level, lanzada junto con este compromiso, es un faro de esperanza que garantiza que los recursos estén disponibles y sean accesibles para quienes se encuentran en primera línea del cambio climático.

Este acontecimiento histórico es algo más que un compromiso: es una promesa. Promete que no se ignorarán las voces de los más vulnerables, que el liderazgo tradicional y el gobierno trabajarán codo con codo para combatir las injusticias climáticas, y que un futuro sostenible está al alcance de la mano si nos mantenemos unidos y actuamos con valentía.

Una ola de determinación recorrió la reunión cuando se secó la tinta de las últimas firmas. El mensaje era claro: la justicia climática no es un sueño lejano, es una causa por la que merece la pena luchar, y la lucha ha comenzado. Gracias al AVC.

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