De la sequía a la abundancia en Kenia
En el corazón de las tierras áridas de Marsabit, la comunidad de Shurr Conservancy está redefiniendo la resiliencia climática, no sólo para las personas, sino también para el ganado y la fauna salvaje. Combinando los conocimientos tradicionales con la innovación climáticamente inteligente, esta comunidad de pastores se enfrenta a la dura realidad del cambio climático, mejorando la seguridad alimentaria, reforzando los medios de subsistencia y protegiendo la biodiversidad.
En julio, WWF-KeniaEn colaboración con organizaciones de la sociedad civil de Marsabit -la Asociación para la Conservación de la Vida Silvestre de Marsabit y el Programa de Apoyo Integrado al Pastoreo- se puso en marcha la Granja Climáticamente Inteligente de Shurr. La granja de demostración de 20 acres, donde se han cultivado sandías y cebollas, pretende impulsar la producción local de alimentos y mostrar prácticas agrícolas sostenibles.
En la comunidad circundante, la iniciativa también ha creado huertos dirigidos por mujeres, ha introducido la cría de aves de corral y ha promovido soluciones limpias para cocinar, creando nuevas oportunidades de sustento y reduciendo la dependencia de la leña.
El pozo alimentado por energía solar instalado por WWF-Kenia en 2024 como parte de la respuesta a la sequía, no sólo sirve para el riego de la granja, sino que también suministra agua vital a la fauna salvaje de la zona.
Para garantizar la sostenibilidad, la comunidad de Shurr Conservancy tiene previsto utilizar los ingresos de la granja climáticamente inteligente para financiar parte de sus operaciones de protección de especies clave de la fauna salvaje, como leones, elefantes, jirafas y cebras de Grevy.
En última instancia, este proyecto ofrece un poderoso ejemplo de cómo las soluciones prácticas dirigidas localmente pueden crear resiliencia climática en los pastizales de Kenia, combinando innovación y tradición en beneficio de las personas y la naturaleza.
